viernes, 3 de abril de 2015

Toxicidad por detergente y vaselina

Toxicidad por detergente y vaselina

Detergentes

El detergente es una sustancia tensioactiva y anfipática que tiene la propiedad química de disolver la suciedad o las impurezas de un objeto sin corroerlo. Los productos con tensioactivos aniónicos y no iónicos (poca cantidad de espuma) tienen escasa o nula toxicidad, salvo algunos detergentes para máquinas lavavajillas que por su contenido en sosa cáustica se comportan como cáusticos alcalinos. Los productos con tensioactivos catiónicos, como los suavizantes concentrados de ropa, pueden comportarse a altas concentraciones como cáusticos ácidos (pH inferior a 3 o superior a 12).

La ingesta de detergente puede producir:

  1. Piel y mucosa conjuntival por contacto: todos ellos pueden dar lugar a irritación cutánea o queratoconjuntivitis. La afectación suele ser ligera en la mayoría de los casos.
  2. Sintomatología gastrointestinal: salvo los cáusticos, la ingestión del resto de productos es asintomática, o bien da lugar a irritación gastrointestinal ligera o moderada con picor bucal, náuseas, vómitos y diarrea.
  3. Sintomatología sistémica: no son de esperar signos ni síntomas sistémicos dada la escasa absorción intestinal de estos productos.
  4. Respiratorio: es excepcional. Están descritos casos de estridor y crisis asmáticas tras inhalación accidental de detergentes en polvo. Por ingestión puede producirse una neumonitis química.
  5. Metabólico-renal: pueden aparecer alteraciones hidroelectrolíticas secundarias a cuadros de diarrea intensa.  Si se ingieren en cantidades elevadas, pueden producir sintomatología derivada de hipocalcemia e hipomagnesemia, como alteraciones cardíacas, musculares y tetania.
  6. Sistema nervioso: los productos con agentes tensioactivos catiónicos pueden dar lugar a sintomatología del sistema nervioso central como confusión, agitación, debilidad, ataxia y depresión del nivel de conciencia. Algunos detergentes líquidos y abrillantadores para máquinas lavavajillas pueden contener hasta un 10% y 20% respectivamente de etanol, que puede dar lugar a sintomatología propia de embriaguez.

Tratamiento:

  • No está indicada la realización de descontaminación del tubo digestivo ni la administración de antídotos.
  • Contacto cutáneo y ocular: lavado en arrastre con agua abundante y tratamiento sintomático de las lesiones. Valoración por especialistas.
  • Ingestión: no existe evidencia científica sobre los beneficios de la administración de antiespumantes, como el aceite de oliva.
  • En la mayoría de los casos es beneficiosa la dilución con agua, leche o agua albuminosa (nivel de recomendación C).  La cantidad de agua o leche a administrarse es muy variable según la edad de los niños (5-10 ml/kg de peso corporal), sin superar los 250 ml.
  • Gluconato cálcico (no cloruro cálcico) si hay hipocalcemia.

Vaselina

Es un producto poco volátil por lo que se espera que no presente peligros ante la inhalación. No se debe ingerir, aunque es prácticamente no toxico. Tiene propiedades laxativas y puede causar dolor abdominal y diarrea. Puede irritar levemente la piel y los ojos por contacto directo. Las exposiciones a dosis simples o repetitivas podrían causar neumonía lipídica, tos o problemas más graves. De presentarse algún efecto adverso por inhalación, trasladar al aire fresco. En caso de ingestión lavar la boca con abundante agua. No inducir el vómito. Buscar atención médica. No hay información disponible sobre mutagenicidad, teratogenicidad, efectos reproductivos, concentraciones o dosis letales.

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